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Premio “MIGUEL DELIBES”, 2004

     

 

Acta del Jurado del IX Premio Nacional de Periodismo “"Miguel Delibes", 2004

En Valladolid, a las 11 horas del 14 de diciembre de 2004, se reúne el Jurado del IX Premio Nacional de Periodismo "Miguel Delibes", instituido y convocado por la Asociación de la Prensa de Valladolid (APV) y patrocinado por Caja España, cuyas bases fueron aprobadas por la Asamblea General de la APV del 22 de enero de 1996 y presentadas públicamente el 12 de abril del mismo año.

Forman parte del Jurado, D. José Jesús Arroyo Hernández, quien al ser titular de la APV, actúa como presidente del mismo; D Javier Marías, galardonado en la VIII edición; D. José Miguel Ortega Bariego, redactor de RNE en Castilla y León y autor de varias publicaciones; D. José Luis Guerrero Elvira, Jefe de Prensa del Instituto de la Lengua de Castilla y León; D. José Miguel Santiago Castelo, subdirector de ABC; D. Ricardo Martín de la Guardia, profesor titular de la Facultad de Letras (Periodismo) en la UVA; D. Alejandro Carrión Gutiérrez, director de la Biblioteca de Castilla y León -designado por Caja España- y los periodistas miembros de la Junta Directiva de la APV: Mª Isabel Barrante Borrega y Mª José Gutiérrez Criado. Como secretario de actas, con voz pero sin voto, actúa D. José Luiz Arranz García, secretario general de la APV. En el último momento y mediante fax, excusó su presencia Javier Marías.

El Jurado, tras deliberar sobre los trabajos presentados, tanto por los diversos candidatos al premio que concurren a iniciativa propia, como los presentados por otras instituciones o entidades y por los propios miembros del Jurado capacitados para ello, al amparo del punto undécimo de las bases, decide conceder por mayoría el Premio Nacional de Periodismo "Miguel Delibes" en su IX Edición a D. Valentín García Yebra , por su artículo: "Desajustes gramaticales", publicado en la TERCERA del diario ABC el día 26 de septiembre de 2004, en el que, con una gran capacidad didáctica, analiza, critica y da respuestas a los errores más comunes en los textos periodísticos.

 

En Valladolid, a 14 de diciembre de 2004

   

Artículo premiado
"Desajustes Gramaticales", de Valentín García Yebra

En El buen uso de las palabras dediqué tres artículos a corregir impropiedades sintácticas (págs. 157-160, 160-163, 163-165). No parece que, en el año y medio transcurrido desde la publicaicón de aquel libro, hayan disminuido notablemente tales desajustes gramaticales. Volveré pues, sobre el tema comentando algunos textos periodísticos recogidos desde entonces.

1."... para no condenar una situación excesiva a las cientos de personas que se encontraban de pie en la ceremonia".


2. "Esos dos años y las miles de horas de vuelo se traducen en un archivo descomunal".
    Los "cientos" y los "miles" son siempre de género masculino, tanto si son cientos o miles de árboles o de niños, como si son cientos o miles de niñas o de manzanas. En cambio, si la cifra indicadora del número fuese "cien" o "mil", el artículo cambiaría de género de acuerdo con el género gramatical de lo numerado: "las cien manzanas" y "dos mil hombres", "las mil manzanas y los cien niños".

3."Maldito sea el hambre, aunque creara el Siglo de Oro".
    "El hambre" es del género femenino, lo mismo que "el agua", "el águila", "el ansia", "el arca", "el arma", "el aura", "el ave", aunque se les anteponga el artículo "el" para evitar el cacofónico encuentro de la a del artículo con "la" a inicial del sustantivo. En plural desaparece la cacofonía: "las aguas", "las águilas", "las armas". Debe, pues, decirse y escribirse: "¡Maldita se el hambre!", "¡Qué fría está el agua!", "¡Qué majestuosa es el águila!".

4. Se comete el mismo error en el siguiente texto, aparecido recientemente en un periódico madrileño: "... la Guardia Civil halló el presunto arma del crimen,...". El texto correcto sería: "... la Guardia Civil halló la presunta arma del crimen...", porque "arma" aunque se diga obligatoriamente "el arma", es de género femenino.

5. "La publicación de la noticia de estas reuniones entre la Iglesia española y el PSOE provocaron un rotundo desmentido por parte de este partido".
    El sujeto del verbo provocaron tendría que estar en plural. Sería correcto decir o escribir: "Estas reuniones entre la Iglesia y el PSOE provocaron un rotundo desmentido...". Pero, en el texto citado, el sujeto no es "estas reuniones", sino "la publicación", en singular; por eso también el verbo tiene que estar en singular: "La publicación...provocó...".

6. “…su talante crítico fue sencillamente genial y le dio un repaso a todos los tópicos…”.
   El autor de este texto es uno de los galardonados con el premio Cervantes. Manuel Seco, en su espléndido Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española, págs. 178 s. de la décima edición, dedica casi dos columnas a ejemplificar el uso de esta anomalía sintáctica por buenos escritores de España y América. Recuerda, sin embargo, que todavía se acepta como norma el empleo de les referido a nombres en plural.


7. “A Castilla-La Mancha, este proyecto le afecta no solo por la identificación Quijote-La Mancha, sino también,…”.
   La incorrección de este texto, cuyo autor es un conocido y muy culto personaje castellano-manchego, puede pasar inadvertida casi a la totalidad de los lectores del periódico en que se produjo. Consiste en el uso de “de”; en vez de “la”, antes de “afecta”. Muchos lectores dudarían, al analizar ese “la”, de si se trata de un complemento indirecto (en tal caso, el uso de “le” sería correcto) o de un complemento directo, que exigiría “la”. Es seguro que se trata de un complemento directo, puesto que la construcción activa se puede transformar en pasiva, pasando entonces el complemento directo a sujeto: “Castilla-La Mancha es afectada por este proyecto…”.

8. “Alardea de que la mayoría de su grupo no está aliado a PSOE, pero sí comprometido con las siglas”.
   El sujeto gramática de “está” no es “su grupo”, sino “la mayoría”. Por eso los participios “aliado” y “comprometido” deberían estar en género femenino: “aliada” y “comprometido”.

9. “Los responsables de estos tres pueblos se han reunido ayer en Berlín”.
   Las acciones ya concluidas, pero realizadas en una unidad de tiempo que todavía dura, como “hoy”, “esta semana”, “este mes”, “este año”, “este siglo”, se expresan con verbos en pretérito perfecto: “Hoy ha llovido mucho”, “Esta semana ha hecho mucho frío”, “Este mes hemos tenido heladas muy grandes”, “Este año hemos viajado mucho”, “En este siglo ha habido ya varias guerras”.
Si las acciones se realizaron en unidades de tiempo ya concluidas, como “ayer”, “la semana pasada”, “el mes pasado”, “el año 2003”, “el siglo XX”, etc, los verbos que las expresan deben ir en pretérito indefinido: “Ayer llovió mucho”, “El mes pasado hubo grandes heladas”, “En el siglo XX hubo grandes guerras”. Por consiguiente, la expresión correcta, en el texto citado sería: “Los responsables… se reunieron ayer en Berlín”.

10. “Una ley contra el velo de Francia viola los derechos humanos”.
   Así se titulaba un artículo publicado recientemente en uno de los mejores periódicos de Madrid. Más que incorrección hay aquí desorden sintáctico. El orden lógico sería: “Una ley de Francia contra el velo…”.

11. Más chocante resulta, por el mismo motivo, este título aparecido hace unos meses en el mismo periódico: “El director de Juventud critica la obsesión por el sexo de un diputado”. No se trataba del sexo de un diputado, sino de la obsesión de un diputado por el sexo en general.

12. “El extranjero, disparado a bocajarro, era un guardaespaldas surafricano”.
   Fue el título, a tres columnas, de un artículo firmado por una periodista conocida. Pero ningún guardaespaldas, aunque sea surafricano, puede ser disparado. Sí puede ser objeto de un disparo, o recibirlo, o ser su víctima. Se le puede disparar, pero no dispararlo.

13. “La persona que se baraja para llevar a cabo el tradicional pregón es X.X…”.
   De las trece acepciones que el diccionario de la Academia atribuye a barajar, la más próxima al sentido del texto que aquí se cita es la tercera: “En las reflexiones o hipótesis que preceden a una resolución, considerar las varias posibilidades o prioridades que pueden darse”, “barajar una sola” sería imposible.

14. “Un país logrado es un país donde se molturan los panes domésticos con harina de otro costal italiano, argentino, etc.”.
   El prestigioso autor de este texto no conoce el significado del verbo molturar, bien definido en el diccionario académico: “moler granos o frutos”. El pan no se moltura, sino que se amasa.

15. “… aunque se la encabritase una mula”… “parece que no la gustaban mucho las mulas”… “cuando la ordenaron ir a Alba de Tormes”… “a Teresa se la iban y se la venían todas”… “debió de pasárselas hasta el calor que las había agobiado antes de llegar a Córdoba, donde les dieron una estancia tan sofocante que,…”.
El autor del artículo de donde se han tomado estas frases es decididamente laísta, aunque no siempre consecuente en el uso de la y las en vez de le y les; en la última línea del texto usa correctamente “les”: “donde les dieron una estancia…”.
… María Moliner, ene. Apéndice II de su diccionario, Pronombre Personal, da una norma sencillísima “con la que se construyen siempre frases sintácticamente irreprochables”. Pero la aplicación de la norma requiere saber distinguir claramente entre un dativo y un acusativo.

16. “El Ramadán consiste en la prohibición de comer, beber, fumar o mantener relaciones sexuales desde que se pone el sol hasta el alba. Cuando el astro rey se esconde en el horizonte, se rompe la abstinencia”.
   La parte final del texto contradice a la primera. Si la prohibición dura desde la puesta del sol hasta el alba, la abstinencia no se rompe el esconderse o ponerse el sol, sino cuando sale.

17. “Decir lo contrario constituiría cuanto menos una aberración”.
   La expresión “cuanto menos” se usa con frecuencia, como en este texto, sin sentido. Se confunde su significado con el de “cuando menos”. Esta última frase equivale aproximadamente a “al menos” o “por lo menos”. “Cuanto menos”, en cambio, suele implicar una contraposición con otra expresión siguiente iniciada por “menos”, como “Cuanto menos come, menos ganas tiene de comer”, o por “más”: “Cuanto menos trabaja, más se aburre”.

ABC. La Tercera. 26 de septiembre de 2004

Valentín García Yebra
Lombillo de los Barros (León), 1917.
Doctor en Filología Clásica
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Este leonés nació en Lombillo de los Barrios el 28 de abril de 1917. Es doctor en Filología Clásica por la Universidad Complutense de Madrid y Honoris causa por las de León y Atenas y ha ejercido su labor docente como catedrático de Griego de Institutos y como profesor de Teoría de la Traducción en el Instituto Universitario de lenguas Modernas y Traductores de la Complutense de Madrid.

Desde 1984 es miembro de número de la Real Academia Española (RAE). Autor de numerosas traducciones de textos clásicos y de varias publicaciones sobre lingüística y gramática, es premio Nieto López de la Real Academia Española Nacional de Traducción, comendador de las órdenes de Alfonso X el Sabio y de Isabel la Católica y miembro honorario de la Asociación Nacional de Traductores e Intérpretes.