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Premio “MIGUEL DELIBES”, 2005

     

 

Acta del Jurado del X Premio Nacional de Periodismo "Miguel Delibes", 2005

TrapielloEl Jurado del Premio Nacional de Periodismo "Miguel Delibes" en su décima edición decidió otorgar el premio al escritor y periodista leonés, Andrés Trapiello, según se dio a conocer el 21 de diciembre de 2005.

El Jurado ha estado compuesto por Blanca Berasátegui, directora de El Cultural, María Merino, profesora en la Facultad de CC. Humanas y de la Información de la UEMC, Carmen Viñas, redactora jefe de El Día de Valladolid, Paz Altés, editora, Máximo Regidor, escritor y periodista, Fernando Álvarez, profesor de Literatura, y los directivos de la APV, María José Gutiérrez, que actuó como secretaria, y José Jesús Arroyo, que lo presidía en tanto en cuanto es presidente de la propia Asociación de la Prensa de Valladolid. Blanca Berasátegui ha excusado su presencia por un problema de salud.

Este Jurado, tras analizar tanto los trabajos presentados a título individual como los que lo fueron por sus propios miembros, ha valorado muy positivamente la serie de artículos publicados en el periódico La Vanguardia con el título de “El Arca de las palabras” por Andrés Trapiello, entendiendo que se ajustan plenamente a las bases y que redundan tanto en el buen uso de la Lengua Castellana en los medios de comunicación como en su difusión y defensa del idioma español.

Con carácter excepcional, el Jurado ha acordado realizar una mención especial al periodista vallisoletano Tomás Hoyas por el conjunto de su obra publicada en El Diario de Valladolid-El Mundo y que igualmente se ajusta a los objetivos del premio.

El Premio Nacional de Periodismo "Miguel Delibes" fue creado hace 10 años por la Asociación de la Prensa de Valladolid con el patrocinio de Caja España con el objetivo de promover el buen uso de la Lengua Castellana en los medios de comunicación escritos así como la defensa y pervivencia del Idioma Español y su correcta utilización como instrumento informativo, pudiendo presentarse trabajos publicados en cualquier medio escrito de España durante el año precedente. La entrega del galardón se realizará coincidiendo con la festividad de San Francisco de Sales, patrono de la profesión periodística

A lo largo de las ediciones anteriores, han obtenido este galardón Fernando Lázaro Carreter, Vicente Verdú, Álex Grijelmo, Jesús Marchamalo, José Jiménez Lozano, Carlos Luis Álvarez "Cándido", Juan José Millás, Javier Marías y Valentín García Yebra.

   

Artículo premiado
"El Arca de las palabras", de Andrés Trapiello

A medida que pasa el tiempo y va cumpliendo uno años y dejando en el camino libros escritos, siente que su lengua se empobrece o que la complejidad de sus sentimientos hace cada vez más difícil su comunicación. Por un lado mira uno la herramienta y, en su manos, la ve vieja y llena de golpes, muescas, faltas. Por otro, se mira uno el alma, y la halla más confusa y perpleja que cuando era joven. En el tiempo de la juventud anhelaba uno la madurez, para templar las pasiones y atalayar el pasado como una fértil vega, llena de huertos y frutos en sazón, como miramos también el hontanar, lleno de fuentes. Pero eso se ve que es una ilusión de regadíos, como hay también ilusiones de secano. Llega uno a la madurez y apenas logra aquietar su corazón, y al tratar de explicarse con palabras lo que le pasa, ninguna le satisface, todas las cambiaría por otras.
Mientras componía estas páginas, escribí este poema, ya incorporado al libro que se tituló Un sueño en otro:

HABLA
¿A qué lengua se traduce la lluvia?
¿Cuántas sílabas forman el perfume
que la rosa destila? ¿Con qué rima
uncirías las olas de la playa?
¿Serías tú capaz de discernir
los hemistiquios en el beso último
de dos amantes, y ponerle acentos
al silencio sutil de sus pupilas?
¿Qué humana ortografía serviría
para ese ladrido que a lo lejos
se oye en plena noche o para el pulso
que late en todo astro, incluso muerto?
Dime con qué alfabeto se transcribe
el sueño de la vida,
dímelo sin palabras, que son merma,
sin rima, sin acentos, sin medida,
y luego, habla.

Un sueño en otro es también cada palabra.
«Escribía silencios», nos dice Rimbaud en Une saison en enfer.
Meses después de publicado este poema, y releyendo Ana Karenina, me encontré con esa anotación de Tolstoi, a propósito de Levin, personaje, como es sabido, que en mucho se parece al propio conde: «A Konstantin Levin no le gustaba hablar ni oír comentarios sobre las bellezas de la Naturaleza. Las palabras despojaban de hermosura lo que veía».
Ese sentimiento de que las palabras expresan siempre mucho menos de lo que sentimos, o que despojan a las cosas de su verdadera alma es algo que ha sentido todo el mundo. Schopenhauer llamaba a las palabras la «grosera materia».
Como consecuencia de ello, a unas personas, escritores o no, el acto de escribir les paraliza, aterrados ante la página en blanco, en tanto que a otros no les impide arrostrar esa dificultad añadida, y no porque sean más audaces, más valientes o con más talento, sino porque se diría que se dejan guiar. ¿Por quién? Sin duda por la memoria y el sentimiento de las cosas.
Y era Benedetto Croce quien advertía a los filósofos que disculpaban la oscuridad de sus escritos en la oscuridad del concepto, o a aquellos otros que aseguraban que lo que pensaban era tan oscuro que no podía ser expresado con palabras: no, decía él, aquello que no está expresado de una manera clara es porque ha sido pensado de una manera oscura; si se pensara clara, se diría claro.

(Aparecido en La Vanguardia, 19 abril de 2005)

Andrés Trapiello
Manzaneda de Torío (León), 1953.
Desde 1975 vive en Madrid.


Como novelista ha publicado La tinta simpática (Seix Barral, Barcelona, 1988), El buque fantasma (Premio Internacional de novela Plaza & Janés, Barcelona,1992), La malandanza (Plaza & Janés, Barcelona,1996), Días y noches (Espasa Calpe, Madrid 2000), Los amigos del crimen perfecto (premio Nadal 2003, Barcelona, 2003; Premio a la mejor novela extranjera en China,
2004) y Al morir don Quijote (Destino, Barcelona, 2004; Premio José Manuel Lara 2004 a la mejor novela española; Prix Literaire Européen Madeleine Pzeiter, Paris, a la mejor novela europea, 2005), así como los doce primeros tomos de sus diarios, agrupados bajo el título general de Salón de pasos perdidos (El gato encerrado (1990), Locuras sin fundamento (1993), El tejado de vidrio (1994), Las nubes por dentro, 1995, Los caballeros del punto fijo (1996), Las cosas más extrañas (1997), Una caña que piensa (1998), Los hemisferios de Magdeburgo (1999), Do fuir (2000), Las inclemencias del tiempo (2001), El fanal hialino (2002), Siete moderno (2003), El jardín de la pólvora (2005), todos ellos publicados en la editorial Pre-Textos, de Valencia, así como los volúmenes titulados Mil de mil (Pre-Textos, Valencia,1995), Todo es menos (Pre-Textos, Valencia,1997), El azul relativo (Península, Barcelona,1999), La brevedad de los días (Península, Barcelona, 2000), Sí y no (Península, Barcelona, 2002) y Mar sin orilla (Península, Barcelona, 2002), Contra toda evidencia (La Veleta, Granada, 2004), Ya somos dos (La Veleta, Granada, 2004); artículos, relatos y ensayos que han de considerarse dentro de ese ciclo autobiográfico. En enero de 2006 aparecerá el libro El arca de las palabras (Fundación José Manuel Lara, Sevilla, 2006), por una de cuyas entregas, aparecida en el diario La Vanguardia el 19 de abril de 2005, recibió el Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes.
Como ensayista ha publicado Clásicos de traje gris (Diputación de Albacete,1990), Sólo eran sombras (Pre-Textos, Valencia,1997) y Los caminos de vuelta (Valdemar, Madrid, 2000), ensayos y estudios dedicados a la literatura española; Viajeros y estables (Diputación de Albacete,1992), dedicado a la literatura extranjera; Las vidas de Miguel de Cervantes (Planeta, Barcelona,1993), Las armas y las letras. Literatura y guerra civil
1936-1939 (Planeta, Barcelona, 1994. Primer Premio don Juan de Borbón, 1995), Los nietos del Cid. La nueva edad de oro (1898-1914), (Planeta, Barcelona,1997), y El escritor de diarios, (Península, Barcelona,1998), y La noche de los Cuatro Caminos (Aguilar, Madrid, 2001), y ... Y Cervantes, (Nausicaa, Murcia, 2005).
Sus cuatro primeros libros de poemas (Junto al agua (1980); Las tradiciones (1982); La vida fácil, 1985); El mismo libro (1989)) se han reunido en el tomo titulado Las tradiciones, (La Veleta, Granada,1991), al que siguieron Acaso una verdad (Premio Nacional de la Crítica) (Pre-Textos, Valencia,1993), Poemas escogidos (Pre-Textos, Valencia,1998), Rama desnuda (Tusquets, Barcelona, 2001) y Un sueño en otro (Tusquets, Barcelona 2004).

Es colaborador habitual de numerosas publicaciones, así como de los periódicos "El País", "ABC" y "La Vanguardia". Desde hace siete años mantiene una sección semanal en el "Magazine", suplemento dominical que edita La Vanguardia, y su obra ha sido a numerosos idiomas.

En 2002 recibió el Premio de las Letras de la Comunidad de Madrid al conjunto de su obra.